Ante la conmemoración un año más del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer trabajadora, como Presidente de la FRMPCyL quiero manifestar nuestro compromiso de contribuir para lograr la plena igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres de Castilla y León.

Nadie mejor que la Mujer sabe de la falta de igualdad de oportunidades para acceder al mismo puesto de trabajo, la dificultad de conciliar la vida familiar con la vida laboral, la diferencia de salarios y el acceso a los puestos de responsabilidad y representación

La Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, tiene por objeto hacer efectivo el derecho de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en general y en particular en su artículo 5 aplica referido principio de igualdad en el ámbito del empleo tanto privado como público.

Sin embargo, los últimos datos en España revelan discriminación salarial de la mujer en el mercado laboral, al igual que mayor tasa de desempleo femenino, por ello debemos fomentar el empleo, con el objetivo de alcanzar tasas de empleo establecidas por la Unión Europea en la Agenda de Lisboa y combatir la discriminación salarial de la mujer en España.

Además se deberán establecer políticas de conciliación de la vida laboral y familiar como son: el fomento de las jornadas a tiempo parcial, el teletrabajo, la flexibilidad de horarios, etc.

Hay que seguir avanzando desde todas las Administraciones, el Estado, la Comunidad Autónoma y desde los Ayuntamientos, por y para la mujer, con el fin de que la sociedad consiga promover las siguientes MEDIDAS:

Ø Unidad de todos los partidos políticos para que las mujeres estén reconocidas en todos los ámbitos de la sociedad.

Ø Formar y sensibilizar a la sociedad en Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres.

Ø Fomentar en la educación la igualdad de oportunidades, como instrumento idóneo para la conformación de una sociedad más justa e igualitaria en el futuro inmediato. El establecimiento de este modelo educativo constituye, en sí mismo, un factor básico para erradicar la violencia de género.

Ø Prestar especial atención a las mujeres en el medio rural, con el fin de dar respuesta a sus necesidades específicas en materia de formación y recursos.

Ø Facilitar la conciliación de la vida laboral, personal y familiar como línea fundamental de las políticas de igualdad.

Ø Favorecer que los horarios laborales sean más flexibles y permitan la conciliación de la vida laboral y familiar y la mejor relación entre padres e hijos.

Ø Apoyar la corresponsabilidad, incentivando la participación del padre en el cuidado de sus hijos y tareas domésticas.

Ø Mejorar progresivamente las ayudas por adopción o nacimiento.

Ø Favorecer las medidas necesarias para acabar con la discriminación que día a día sufren las mujeres con algún tipo de discapacidad, así como favorecer su incorporación al mercado laboral.

Ø Participación en la toma de decisiones.

Ø Soluciones a la inestabilidad laboral.

Finalmente, consideramos imprescindible, para el cumplimiento de todos estas medidas, contar con el compromiso y la colaboración de todos los grupos políticos, los agentes sociales y de las instituciones con el fin de alcanzar una igualdad de oportunidades real entre mujeres y hombres en la sociedad del siglo XXI.